martes, 20 de noviembre de 2012

Aquel dulce sueño.


Ayer tuve un dulce sueño sobre tus ojos, soñé que me miraban con pasión, que con fuerza me pedían que me apoderara de ellos, de la energía que habia en ellos mezclada, una especie de magia cubierta con pasion. Pensé que si ellos eran míos, probaria el elixir de la vida eterna y de la fuerza eterna, siempre estaría lleno de vida, de pasión para dar. Mentí frente a ellos, les dije que no los deseaba cuando los quería, les dije que eran irresistibles, pero que no podía caer en ellos, tu trampa. Toda mi vida se paralizó, tu poder, el poder en ellos me baño, me hizo dudarlo, me engatuzaron, me pidieron mas, me pidieron que acariciara tu cuerpo, y no pude resistirme, me pidieron que cerrara mis propios ojos y confiara, que me dejara llevar, que la vida seguiría mas tarde. El sonido de un reloj se oyó a lo lejos, algo me decía que estaba haciendo mal, pero no importo, se escucho como la lluvia bautizaba dicho momento, peque, abrí mis ojos y se encontraron de nuevo con los tuyos, tan reales, tan llenos de vida, de poder, tan míos. Bese tu cuello, bese tu boca, volví a encontrarme con tus ojos, les envié señales con los míos, les pedí piedad, ellos se negaron, y acepte mi derrota, acepte el poder que tienes sobre mi.

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