martes, 20 de noviembre de 2012

Conducir.


Conduciendo por la vía de la soledad y la oscuridad me fije en la poca luz que gobernaba en dicho lugar, me encontré perdido, sin muchas esperanzas, y con solo unas infinitas ganas de dormir y no despertar mas. Me encontré aislado, y cuando al fin me digne a levantarme de la cama, solo vi aquel reflejo pobre y blanco frente al espejo, me hizo pensar que tal vez, olvidar conducir era valido. Había olvidado como conducir mi vida, como ir por la vía correcta, había perdido el rumbo. La verdad cayo sobre mi con todo su peso, ya no poseía el control, y me sentí en un sueño de esos de los que nunca puedo despertar tan fácilmente, poco a poco, mientras la ignorancia de mi situación se fue evaporando, fui dándome cuenta de las señales que se me habían lanzado, los golpes en mi puerta se habían dejado de oír hace tiempo, pero ahora podía recordarlos, los mensajes de texto habían llegado hace días pero yo ni los había leído, no había respondido las llamadas, no había visto la luz del sol, y aquellos aromas de otras personas se habían esfumado de mi ropa, todo se veía tan gris, tan… Muerto. Volvió a mi pensamiento principal, había olvidado como se conducía por la vía del éxito y de la felicidad y ahora me encontraba muy perdido, solo quería dormir, volví a mi cama y perdí el conocimiento y con el, volvió la ignorancia.

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