sábado, 24 de noviembre de 2012

Letter for a friend.

Te veo como destruyes tu vida y me duele no poder gritar.

Recuerdo cuando te solía encantar sonreír mientras tomabas el sol el primer día de verano junto a mi. Nos encantaba pensar que el calor mientras nos llenaba de vida, nos haría inmortales, nos sellaba como amigos por siempre, nos gustaba pensar.

Pero ahora tu estas ahí con esa gente a la que solíamos evitar, bebiendo de lo que ellos beben, riendo de sus chistes crueles y fumando de su cigarro lleno de perdición. Duele cómo el infierno, sentirte tan lejos, no poder ayudarte y peor, haberte llevado hasta aquel lugar. En las noches observo como anhelas el amor y como en sueños juegas con el, como solías hacer, pero también te oigo gritar mientras repites aquella triste imagen. Tus padres ya no saben que hacer contigo, tu hasta haz dejado de comer y no esperas para darles explicaciones a ellos, ellos te sienten perdido, saben que su hijo ya no es suyo más, y sólo no puedes evitar sentirte triste porque no eres el único que ha perdido a alguien. Me gustaría hablar contigo en el día, como lo hago a veces mientras sueñas, pero no se me permite. Me gustaría gritarte y darte a entender que tomaste el camino malo, que no es necesario que sacrifiques tu vida, porque después de todo fui yo el que dejo escapar la vida aquella noche.

Amado amigo, vuelve, me gustaría decirte, me gustaría llamarte una vez más por tu nombre, y hacerte saber que todo va a estar bien, que ya nada más va a lastimar. Querido amigo, recuerda lo feliz que eras y que así debes seguir siendo, querido amigo, recuerda lo increíble que se sienten los abrazos, no los niegues, es lo único que te queda. Diviértete que para vigilar tus pesadillas estoy yo, ¿acaso no recuerdas que ese era el trato? Y los tratos nunca se rompen, querido amigo, nuestra amistad nunca se rompe.

Te veo llorar y se me parte el alma, y se que no bastarían mis palabras para tu tranquilidad. Me gustaría sentirte más cerca, lo necesito, pero lamentablemente ahora estoy muerto y tu te niegas a aferrarte a la vida.

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