viernes, 2 de agosto de 2013

Los recuerdos asfixian.


No recuerdo como llegue aquí, ni quien me dejo aquí. Solo recuerdo como se siente el dolor, la tristeza, que te quieran, que te amen y que te sueñen. Y por mas increíble que parezca, que te quieran, te amen y te sueñen, son los recuerdos que mas duelen. Complicado ¿No? Lo es. Estoy en el suelo, esta frió, puedo sentir como el frió recorre mi cuerpo como hormigas, comenzado por mi espalda desnuda, subiendo por mi cuello y atravesando mi pecho. Se siente muy extraño, pero estoy cómodo aquí. Miro a mi alrededor y solo veo vació, no hay nada en este lugar que me haga pensar que antes aquí hubo vida, que me haga pensar que tal vez yo viví aquí. Poca luz entra por una ventana que alguien dejo abierta. No hay muebles, no hay fotos, no hay gente. No hay nada aquí, estoy solo. Me pregunto donde entrara la soledad en mis recuerdos, en tristeza o en cariño. ¿Es posible estar solo y sentirse querido? El frió aumenta, y la habitación parece ser mas grande cuando intento recordar, y duele, duele intentarlo. Duele esperar que algo pase, que unas imágenes aparezcan, duele esperar que la gente que me sonreía aparezca, duele. Pero aun así lo intento, y es como si me hubiese sumergido en una piscina y como si no puede salir del agua o nadar, solo estoy ahí paralizado. Y comienzan a llover imágenes como animales intentando cazar a su presa, una tras otra, pero duelen sigo ahogándome, ya estoy muriendo, ya no hay nada mas. Me veo a mi mismo, me veo llorando, riendo, soñando, luchando, respondiendo, gritando, corriendo, jugando, leyendo. Soy yo, alguna vez hubo algo vivo en este lugar donde parece que el frió acabo con todo. Un golpe en el pecho, otro y otro. ¿Por que sonreía? ¿Por que lloraba? Dejar atrás es tan sencillo. ¿Pero no se supone que el pasado es el soporte del futuro? El frió amenaza con acabar con mi movimiento. El sentimiento en mi cuello de impotencia, de falta de aire aprieta y no me deja libre, ya la habitación vacía esta lejos. Alguien a cerrado la ventana y alguien me ha dejado salir. 

-No recuerdo que intentaba recordar, estoy en otra habitación y aquí un niño comparte mi nombre, el juega y lee. No se le permite sonreír, y me dice que recordar es un juego macabro que alguien quiere que juegues. El mira hacia el pasillo, y yo sigo su mirada, ahí esta, la ventana ha sido abierta. Y mientras el mira la ventana como si fuese un sueño cumplido, dice que el amor esta llegando, y que esperar nunca ha sido tan eterno-

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